lunes, 21 de enero de 2013

TODOS SON IGUALES!!!

“Todos son iguales”, decía yo a los 9 años el día de mi cumpleaños, pues mi padre me había plantado en un día de paseo que había sellado con una promesa. El hombre más importante de mi vida me había sacado lágrimas... me había fallado.
 
Es cierto que las chicas somos más sensibles y creyentes (aunque aparentemos todo lo contrario). Nos enamoramos con más facilidad y sobre todo si no tenemos a Dios como centro de nuestras vidas.
 
Cuando nos enamoramos de cualquiera que dice amarnos y apreciarnos por un momento de placer o por pasar el rato, le dejamos a esta persona que nos ponga una venda. Es curioso porque precisamente las vendas sirven para cubrir una herida no para sanarla. Entonces, tú sólo cubres esa herida que tu pasado te dejó, ese abrazo que papá nunca te dio, esa vez que quisiste que alguien te escuchara y no había nadie, esas veces que un hombre te hizo daño, simplemente dejas que alguien más trate de cubrirla.
 
Ahora me pregunto y te hago la pregunta a ti: “Si los hombres son todos iguales, ¿Por qué no aprendemos la lección?¨  Difícil encontrar la respuesta ¿no?, ¿No será que siempre escogemos a los mismos malos, vagos y sin rumbo? Cuando me hice esa pregunta, hallé mi respuesta: Ningún hombre de esta tierra podrá borrar mi pasado lleno de dolor pero sí hay alguien más grande que puede hacerlo por mí:
 
¨Restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas.¨
Salmos 147:3
 
Por culpa de tu experiencia personal con un hombre es que te atreves a decir que lo que sufriste fue obra maquiavélica de un ser llamado ¨Hombre¨ y generalizas por el despecho y luego te desquitas a la defensiva con los que sí valen la pena.
 
Debes saber que Dios nos hizo a todos diferentes y únicos, incluyendo a estos seres llamados ¨hombres¨ que a veces son difíciles de entender, pero tan predecibles. Así que no todos son iguales, porque no todos somos iguales. Ni siquiera los gemelos son iguales. Somos únicos porque el más creativo de todos nos hizo:
 
“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! ...
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos...
Salmos 139:13-16
 
 
No todos son iguales pero si los que escogemos. Si has escogido a un hombre por su físico o apariencia y pretendes que te importa el interior cuando es todo lo contrario, déjame decirte que:
 
¨Engañoso es el encanto y pasajera la belleza..”
Proverbios 31:30
 
Vaya que sí sufrí, y cada vez más se amargaba mi corazón. Y por supuesto, me refugiaba en esa frase. Empecé a hacerle daño a los que estaban a mi alrededor  pensando que era lo justo por haber sufrido tanto. Y conocí a muchas más que pensaban que estaban destinadas a morir solas o que simplemente había que aceptarlos como son y acostumbrarse.
 
Decía Albert Einstein: ¨Hacer lo mismo y pretender resultados distintos es sinónimo de locura¨.
 
¿Por qué no intentas algo distinto que te haga sufrir menos? ¿Porque no escoger al único que no te falla? ¿Porque no vives una verdadera historia de amor con él?
 
¨Él es mi Dios amoroso, mi amparo,
    mi más alto escondite, mi libertador,
mi escudo, en quien me refugio...¨
Salmos 144:2
 
El día que yo me enamoré de Dios, fue mi primer día de servicio y ¿sabes? ahí conocí al que hoy es mi esposo. Un hombre que me ama, un hombre distinto a los que siempre escogí, me respeta y con el cual cumpliré 4 años de casada y más enamorada que nunca. Supe que la mala para escoger era yo y deje que Dios escogiera por mí. Y a su tiempo se dieron las cosas.
 
Dios habla a mi corazón hoy y me dice que hay una chica que está leyendo este artículo, piensas que no vales la pena porque muchos te botaron, te usaron como objeto sexual y te sientes sucia y que no te mereces vivir. Dios quiere decirte que te ama y que para Él tu vida vale mucho más que el oro, que ha estado contigo en esas noches de dolor, esas noches en las que necesitas un abrazo, él te ha visto y que ha querido consolarte, pero es un caballero y necesita que lo dejes entrar. Haz esta oración conmigo:
 
¨Mi Dios, mi creador, ahora sé que tú me creaste y que soy única para ti. Quiero tenerte en mi corazón, quiero amarte cada día más, quiero enamorarme de ti. He comprendido que solo tú no me fallas y yo ya no quiero fallarte más. Te ruego entres a mi vida para nunca irte. Te acepto como mi Padre y protector. Perdóname por no reconocerte antes. Amén.¨
 
 
¡Ora, Apréciate, date tu valor y deja que Dios escoja por ti !
¡¡Eres una princesa de Dios y te mereces solo lo mejor!!
 
Si tienes algo que compartir o simplemente contar algo, escríbeme a mi correo: g.fraggi@hotmail.com
 
 
Escrito por: Gabriela de Escalante
 
 
Este artículo es PROPIEDAD INTELECTUAL DE DIOS así que tienes todos los permisos para copiarlo, imprimirlo, enviarlo a un amigo, ponerlo en otro sitio de internet, etc.
 
 
Para cualquier comentario, duda, testimonio, saludo, etc. puedes enviarnos un correo a dudas_doubts@hotmail.com
 
 
Para recibir más notificaciones de nuevos artículos puedes encontrarnos en Facebook AQUÍ!

viernes, 4 de enero de 2013

LO ACEPTO, ME GUSTAN MALOS

Hay algo que siempre me repetía cada vez que me fijaba en el chico malo: “¿Por qué me gustan los malos?”
 
Empecemos por la pregunta más simple: ¿Qué tienen ellos que nos atraen?
 
Por lo menos en mi caso era esa misteriosa y dudosa seguridad en sí mismos que transmiten, la rebeldía, esa fuerza que a la vez te hace sentir segura y ese carisma con el que te ciegan. Ese aire de “libertad” y anarquía, el rebelarse con los maestros, padres o cualquier figura de autoridad, nos da esa emoción y adrenalina que los típicos niños “buenos” o “sanos” jamás nos harían sentir. Y no nos damos cuenta que estas actitudes son una forma en la que ellos se protegen de sus propias carencias emocionales o de otra clase.
 
Aceptémoslo todas tenemos a una mala y una buena dentro de nosotras, esa vocecita que nos dice “haz lo correcto” y otra que nos dice “déjate llevar” y generalmente la parte buena es la que más nos cuesta, mucho más cuando solo hemos tenido ejemplos malos.
 
“Pronunciando discursos arrogantes y sin sentido, seducen con los instintos naturales desenfrenados a quienes apenas comienzan a apartarse de los que viven en el error.
Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción, ya que cada uno es esclavo de aquello que lo ha dominado.”
2 Pedro 2:18-19 (Nueva Versión Internacional, NVI)
 
Yo no tuve un padre, pues a veces lo veía una vez cada tantos meses, y eso me hacía caer sólo con los chicos malos, porque en ellos quería encontrar ese amor, esa seguridad y protección que necesitaba, pero al igual que mi padre terminaban abandonándome e hiriendo mi corazón. Porque nuestra confianza siempre debe estar puesta en Dios, por lo que si tu esperanza o tu felicidad está puesta en un hombre siempre te irá mal. O peor, si escuchamos la típica frase: “Haz lo que te diga tu corazón”, ¡Estarás pérdida! Mira esta parte de la Biblia:
 
 
“Así dice el Señor: << ¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ...
Será como una zarza en el desierto: no se dará cuenta cuando llegue el bien. Morará en la sequedad del desierto, en tierras de sal, donde nadie habita...
Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? ...”
Jeremías 17:5-9
 
 
Muchas veces cuando un malo nos hiere o nos hace daño lo primero que hacemos es culparlo a él y créeme (no es por justificarlos. Ellos en verdad son malos) pero ellos no tienen la culpa. La culpa es de quien lo escogió y adivina ¿Quién fue? Sí, nosotras, pues Dios nos dio libertad para escoger, ya sea  para bien o para mal.

 
 
“Que nadie al ser tentado, diga: << Es Dios quien me tienta. >> Porque Dios no puede ser tentado por el mal ni tampoco tienta el a nadie.
Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen.
Santiago 1:13-14 (NVI)
 
Así es! Eres tú misma quien atrae a los malos, porque es más fuerte la maldad que hay en tu corazón y eso te hace débil ante la tentación. Sí, aunque muestres un rostro de niña buena ante el mundo, pero si en lo secreto eres envidiosa o deseas mal, siempre atraerás a los malos.
 
El chico malo puede seducir las emociones y pasiones más ocultas que se encuentran en tu corazón. Te habla en forma maliciosa hasta hacerte caer y usa las palabras “correctas” para hacerte dudar y confundirte. Llegas al punto de no diferenciar el bien del mal y corrompe lo bueno que hay en tu vida. Ya no te satisfacen las cosas buenas, necesitas hacer cosas malas para encajar en su mundo.
Entonces, si estás pasando por esto, lo pasaste o no lo has pasado pero lo quieres evitar, en cualquier situación es la misma solución:
 
Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio”
2 Timoteo 2:22
 
¡¡¡Huye, huye, huye!!! No lo dudes. Podemos abrir puertas a un chico malo con solo una mirada y con eso atraeremos al pecado como abeja a un panal de miel. El pecado es una mentira y te engaña porque como esta es momentánea, te miente. LA VERDAD ESTÁ EN EL AMOR DE DIOS.
 
No es nada fácil, yo pase años tratando de evitar y huir de los chicos malos, pero el día que yo comprendí que no podía resistir el sufrimiento con mis propias fuerzas, sino que necesitaba que Dios me limpiara y me ayudará a huir de los malos, ese día mi vida dio un cambio radical. Él lleno mis vacíos y empecé a ver la vida con más claridad y esto me dio el carácter necesario para decir que no. Si te esfuerzas en huir del pecado, entonces Dios saldrá en tu defensa y alejará al hombre malo de ti.
 
¨Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. Por gracia ustedes han sido salvados¨
Efesios 2:4-5
 
Y sin pensarlo, esperarlo o pedirlo llego el chico correcto, mi mejor amigo y mi complemento. Mi esposo. Por hacer lo correcto, vino la bendición a mi vida y ya no tuve que buscar más, pues Dios buscó por mí. Y Él solo quiere lo bueno para mí. Y a la larga aunque digamos que los chicos buenos son aburridos y sin sabor, son los que más alegría, estabilidad y bendición traen a nuestra vida.
 
Si te sentiste identificada o te tocó este artículo, has esta oración y no dudes en huir:
 
¨Gracias Dios porque me has hablado a través de este artículo, te pido que llenes todos mis vacíos y me llenes de tu amor. Ayúdame a no confiar en los hombres para poder confiar más en ti, dame fuerzas para huir y no caer con chicos malos. Perdóname por no reconocerte. Gracias porque sólo tú no me fallas.  Amén.¨
 
Si tienes dudas o quieres compartir algo conmigo escríbeme a g.fraggi@hotmail.com
 
Escrito por: Gabriela de Escalante
 
 
Este artículo es PROPIEDAD INTELECTUAL DE DIOS así que tienes todos los permisos para copiarlo, imprimirlo, enviarlo a un amigo, ponerlo en otro sitio de internet, etc.
 
 
Para cualquier comentario, duda, testimonio, saludo, etc. puedes enviarnos un correo a dudas_doubts@hotmail.com
 
 
Para recibir más notificaciones de nuevos artículos puedes encontrarnos en Facebook AQUÍ!

miércoles, 2 de enero de 2013

CANSADA DE BESAR SAPOS PARTE 1

Recuerdo haber estado sentada en la acera de una universidad viendo pasar a la gente y mientras estaba sentada pude darme cuenta cuánta realeza se estaba perdiendo para el reino de Dios, así es, y cuando hablo de realeza me refiero a ti, a mí, a ellas, nosotras. Desde que estaba en el colegio he podido escuchar y ver historias de “amor” hasta de sobra pero por sobre todas estas historias hubo algo que no encajaba en mi corazón, ni en mi mente, ni en mi cuerpo y era el hecho de ver tanta niña entregar su dignidad, su valor y su gloria tan fácilmente como un envoltorio de dulce. Mi mente no lograba entender cómo era posible que una señorita, alguien igual que yo, era capaz de entregarse tan fácilmente, capaz de ofrecerse como una Coca Cola, capaz de dar su corazón como si fuese un asalto pero lo extraño era que no había ladrón alguno pidiéndolo sino mas bien el vacío de un corazón que no conoce su valor.
 
Pasé todos mis grados hasta bachillerato, aun la universidad, iglesias, etc. viendo muchachos ir y venir con ellas, vi en ellas desde el besito mas simpático y “lindo” hasta el degrado total de sus cuerpos, lágrimas y corazón. Siempre me pregunté ¿cómo fue posible que no fuera yo así? Llegué muchas veces a cuestionarme ¿por qué ellas si y yo no? besos, caricias, y todo lo que ya sabes. Es mas, ¿sabes? Hasta el momento, nunca he besado a alguien y supe que nunca había besado sapos porque siempre entendí que era y soy una princesa.
 
Tal vez no tengamos las mismas historias de vida, tal vez tú vienes de ver que tu papá NUNCA le dio el lugar a tu mamá, tal vez tu hermano nunca te cuidó, tal vez simple y sencillamente tu papá no te dedicó el tiempo que merecías o te abandonó, tal vez abusaron de ti y es tu desquite, tal vez te dieron baje una o varias veces, tal vez estar con hombres te hace sentir más bonita o suficiente, etc. pero un tal vez es muy pobre, ¿no crees? Mi papá se fue de mi casa cuando yo tenía 3 años (no recuerdo muy bien) y todo apunta a que debería de ser débil, dejada, ilusa, etc. sin embargo Dios me enseñó que Gloria, Belleza, y Gracia habitan en mi desde el día en que nací.
 
Quiero hablar contigo acerca de la verdad de quién eres y qué te ha sido dado desde el día en que Dios te creó.
 
¿Sabes? Toda mi adolescencia las únicas palabras que fueron susurradas a mis oídos provenían del que me creó: Dios. Nunca he tenido novio, y creo que nunca lo tuve porque mientras todas las niñas que me rodeaban andaban en “amorcitos” yo estaba en una cita cada mañana, cada madrugada y cada noche con Dios. Él ha sido mi única historia de amor hasta ahora, mientras mi novio/esposo llega. ¿Por qué no intentas lo mismo? Eres valiosa y eres lo suficientemente buena para ser la persona que Dios creó.  Tu verdadera belleza no está en cuantos hombres te deseen físicamente, sino en tu santidad; en cuántos desearían estar contigo pero SABEN y RECONOCEN tu valor y por eso no lo están. Debes saber que es fácil seducir a un hombre y eso no te da valor sino que te lo quita y que TU VALOR SE DEFINIÓ EN UN HOMBRE QUE ESTUVO EN UNA CRUZ POR TI, NO EN UN HOMBRE QUE ESTUVO (O QUIERE ESTAR) CONTIGO EN UNA CAMA. Quiero retarte a que te animes a escuchar sólo las palabras que Dios quiere hacerte saber acerca de ti, a negarte a decir “Que tiene ella que no tenga yo?”, a detenerte un momento y saber que  FUISTE, ERES Y SEGUIRÁS SIENDO AMADA.
 
                       La mujer que teme a Jehová, esa será alabada.
                                                        Prov. 31:30
 
1) ¿Qué pasa si te cuidas, tal vez tuviste uno que otro novio pero te has
      cuidado?
 
Te animo a que no desmayes, no pierdas tu enfoque, no te entregues solo por entregarte, ten razones para amar, como Dios lo hizo, envió a Jesús con la razón de darnos vida. No andes con alguien solo porque los demás andan con alguien, somos mujeres todas pero cada una tiene SU llamado.
 
2) ¿Qué pasa si toda tu vida jugaste contigo misma, tuviste muchos novios o simplemente no te importaba?
 
Quiero que sepas que con Dios siempre podes comenzar de nuevo, si comienzas ahora no te hace menos nueva a que si hubieras comenzado hace 10 años. Lo que importa es tu comienzo y que tu fin permanezca. Puedes ser nueva, puedes ser pura, puedes ser santa.
Dios te dará belleza y gloria para reemplazar tus cenizas. (Lee Isaías 61:3)
 
 
Esta es solo la introducción del camino que te invito a que recorras con nosotros en este blog, te animo a que nos sigas con la siguiente parte. Sé que Dios va a quebrantar tu corazón de la manera más dulce y caballerosa. En las siguientes partes vamos a compartir de los sapos que has besado, los sapos que te han herido, el príncipe que mereces junto con el Rey que te creo, entre otros.
 
PD: Se que hay una joven de 24 años leyendo esto que creíste haber encontrado tu valor esa noche en esa cama, en esa habitación. No llores Dios ha recogido todas tus lagrimas y las partes de tu cuerpo en un botecito y te dará gloria a cambio de ellas. Levanta tu cabeza, tu vida sigue.
 



Escrito por: Susana Quintanilla 


Este artículo es PROPIEDAD INTELECTUAL DE DIOS así que tienes todos los permisos para copiarlo, imprimirlo, enviarlo a un amigo, ponerlo en otro sitio de internet, etc. 


Para cualquier comentario, duda, testimonio, saludo, etc. puedes enviarnos un correo a dudas_doubts@hotmail.com

Para recibir más notificaciones de nuevos artículos puedes encontrarnos en Facebook
AQUÍ!


martes, 11 de diciembre de 2012

DIARIO DE UNA FEA

Querido Diario, hoy abrí la Biblia y encontré un versículo que me dejó helada y me puso a pensar:
 
“Y vio Jehová que Lea era menospreciada…” Génesis 29:31
 
Wow!!! Y lo más sorprendente es que era menospreciada por el amor de su vida, “su esposo” (Jacob), dice la Biblia que Jacob amó más a Raquel (su hermana menor) que a Lea. ¿¿Sabes?? Menospreciar es tener a una persona menos de lo que es o lo que merece. Es degradarla, ignorarla y humillarla.
 
Cuando leí esto, en ese momento me transporté hacia ella. Pude ver sus lágrimas, pude ver sus noches lamentando el desprecio y humillación de que la persona que amas te vea de menos. Por un momento pude estar en sus zapatos. Y sentí su tristeza y desdicha y sobre todo su soledad.
 
¿Te has sentido así de miserable? Porque yo sí. Recuerdo que desde muy pequeña me llamaban una “buena para nada”, que no llegaría a ser nadie, recibía solo golpes como símbolo de corrección, crecí con un padre al que sólo miraba cuando necesitaba dinero y crecí sintiéndome la más sola y menospreciada del planeta. Cuando me veía al espejo solo veía a las más fea de todas, solo me veía gorda, narizona, ojos pequeños y una boca panda. A pesar de todo eso, yo me hacía la fuerte ante los demás; empecé a despreciar a los demás y a reírme de otros, a salir con “los chicos malos” de la clase, los que me despreciaban todavía más. Ya no tenía motivaciones, no me atrevía a hacer las cosas que me apasionaban y le veía el lado malo a todo. Y mi situación empeoraba porque aunque daba a entender que me valía todo o lo que pensaran los demás, me aterraba pensar que me quedaría sin “amigos”, y hacía de todo por caerles bien, hacía cosas que no debía como drogas, fumar, tomar, criticar a los que considerábamos “los patos” y realmente empecé a ver en los demás lo que veía en mí: “Pura Fealdad”.
 
Lo curioso del caso de Lea es que en ningún versículo cuenta su historia o dice lo mucho que sufrió, solamente se ve que los demás la despreciaban. Pero también me di cuenta de que en el mismo versículo dice: “Y vio Jehová...” Cuando vi esta parte del versículo me pude dar cuenta de que todas las veces que había llorado en mi cama por sentirme terriblemente sola, que mi papá me vio como una carga, que uno de mis novios me dijo que era fea, que mis “amigos” me dejaron en los momentos más difíciles, las veces que mi madre por trabajar no me escuchó, todas esas veces Dios me vio. Y al escribir esto estoy llorando, porque a veces pasamos por todo esto y no nos damos cuenta que Dios nos ha visto sufrir en silencio, nos ha visto las veces que hemos querido terminar con nuestra vida por ser menos que los demás y Él nos da un regalo. Él nos recuerda esto:
 
“Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios” Génesis 1:27
 
Doble Wow! ¿Te imaginas? ¡Somos la imagen de Dios! Es decir que, cada vez que te has visto de menos, has visto de menos a Dios; cada vez que te has sentido sola, has menospreciado su compañía; cada vez que le das importancia a lo que los demás piensen de ti, menosprecias su opinión; cada vez que prefieres lamentarte sola de tu desdicha menosprecias conversar con Él; cada vez que te pones a escuchar música melancólica porque te sientes mal, menosprecias su consuelo y menosprecias descargarte en Él en adoración. Auuch! Eso a mí si me dolió.
 
Y todavía no termina, Dios me guio hacia otro versículo:
 
“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” le respondió Jesús. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos.  El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.” Mateo 22:37-40
 
El segundo mandamiento más importante me manda a amar a mi prójimo. ¿Cómo? ¿Y mi dolor? ¿Y todo lo que he sufrido, qué?
 
Querido diario, he sufrido abandono, rechazo, críticas, que me vean de menos, humillación pero lo que Dios me ha enseñado en estos dos versículos es que he sido una egoísta, me he preocupado solo por mí, me he auto conmiserado y dejado de lado lo que él quiere de mí.
 
Tal vez alguno que lea esto no crea en Dios o en lo que la Biblia dice; Dios me puso literalmente en mi corazón este versículo para ti:
 
“Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.” Jeremías 31:34
 
Tú ya conociste de Él por medio de este Diario y si tú le entregas tu vida; Él no se acordará más de tu pasado, de lo que malo que hiciste o que te hicieron. Y dice en 1a. Juan 4:8 que el amor viene de Dios porque Dios es amor, por lo tanto si tu eres imagen y semejanza de Él, ¿adivina qué? Tú eres amor. Y el amor no se lamenta, el amor tiene tanto que prefiere dar a los demás.
 
Mis padres, los psicólogos, maestros, todo mundo decían que yo tenía baja autoestima, pero Dios me dice que para amarme debo amar a los demás (“Ama a tu prójimo como a ti mismo”), que para tener “autoestima” debo preocuparme por otros. Y no sólo eso, este es un mandato de Dios, un mandato es una orden, por lo que Él nos ordena a amarnos a nosotros mismos para poder amar a los demás y amar a los demás es amarnos a nosotros mismos. En la Biblia no menciona que para amarte debes ser delgado o ser físicamente bien parecido o no tener acné o ser perfecta. ¿Cómo me doy cuenta que me amo a mi misma?
 
“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados. Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros.  Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.” 1 Juan 4:10-12
 
La respuesta no es buscar en los hombres el amor o buscar ser amada por otros. En un segundo Dios me acaba de borrar todo mi sufrimiento y me ha dado un nuevo amor propio, el verdadero amor: “Dar tu vida por los demás”, “Amar a los demás”.
 
¿Y qué paso con Lea? Bueno, Lea tuvo un final feliz, sí la fea, la menospreciada tuvo un mejor final que Raquel “la supuesta favorita”. Leamos el versículo completo:
 
“Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril.” Génesis 29:31
 
No es que Dios vio de menos a Raquel, pero Dios siempre se glorifica en tus debilidades y Lea llegó a dar a luz a las tribus de Judá y Levi (Israel) y de Judá salió el Rey David y de él salió Jesús. Ella llegó de ser bendecida por Dios al bendecir al mundo.
 
Dios ve tu sufrimiento pero te da la solución “amar a los demás” y por añadidura Él te bendecirá, no te dejará de lado y llegarás lejos. Si tienes a tus padres o no, eso no importa pues Él siempre estará a tu lado. Ya no te sientas más menospreciada o menos que los demás porque eres tan valiosa que vales la sangre de Cristo, de tu creador. Supera tu pasado en Él y no volverás a ser la misma.
 
Yo no he terminado mi historia, pero he comenzado a hacer mi final feliz junto a Dios. Me casé con el amor de mi vida y él me ama. Y tengo a una princesa llamada Alessia de 2 meses y 1 semana de vida. Mi final feliz recién empieza y Dios lo esta escribiendo por mí.
 
Si este artículo te toco te pido que hagas esta oración:
 
“Dios, perdóname porque he comprendido que he sido egoísta. Reconozco que tú has estado conmigo en todo este tiempo y que eres mi salvador. Quiero recibirte en mi corazón y quiero recibir esa paz y ese consuelo que solo tú me puedes dar. Ayúdame a amarme a mi misma para poder amar a los demás. Reconozco que no se amar, enséñame a amar. No quiero ser la misma, no quiero volver a derramar lágrimas por el pasado, ayúdame a ver hacia adelante. Amén”
 
Que esta oración sea el comienzo de una nueva vida para ti. ¡Dios te bendiga y guarde siempre princesa!
 
Diario, a ti mañana te vuelvo a escribir :)!
 
 
Escrito por: Gabriela de Escalante
 
Este artículo es PROPIEDAD INTELECTUAL DE DIOS así que tienes todos los permisos para copiarlo, imprimirlo, enviarlo a un amigo, ponerlo en otro sitio de internet, etc.
 
Para cualquier comentario, duda, testimonio, saludo, etc. puedes enviarnos un correo a dudas_doubts@hotmail.com
 
Para recibir más notificaciones de nuevos artículos puedes encontrarnos en Facebook AQUÍ!