viernes, 4 de enero de 2013

LO ACEPTO, ME GUSTAN MALOS

Hay algo que siempre me repetía cada vez que me fijaba en el chico malo: “¿Por qué me gustan los malos?”
 
Empecemos por la pregunta más simple: ¿Qué tienen ellos que nos atraen?
 
Por lo menos en mi caso era esa misteriosa y dudosa seguridad en sí mismos que transmiten, la rebeldía, esa fuerza que a la vez te hace sentir segura y ese carisma con el que te ciegan. Ese aire de “libertad” y anarquía, el rebelarse con los maestros, padres o cualquier figura de autoridad, nos da esa emoción y adrenalina que los típicos niños “buenos” o “sanos” jamás nos harían sentir. Y no nos damos cuenta que estas actitudes son una forma en la que ellos se protegen de sus propias carencias emocionales o de otra clase.
 
Aceptémoslo todas tenemos a una mala y una buena dentro de nosotras, esa vocecita que nos dice “haz lo correcto” y otra que nos dice “déjate llevar” y generalmente la parte buena es la que más nos cuesta, mucho más cuando solo hemos tenido ejemplos malos.
 
“Pronunciando discursos arrogantes y sin sentido, seducen con los instintos naturales desenfrenados a quienes apenas comienzan a apartarse de los que viven en el error.
Les prometen libertad, cuando ellos mismos son esclavos de la corrupción, ya que cada uno es esclavo de aquello que lo ha dominado.”
2 Pedro 2:18-19 (Nueva Versión Internacional, NVI)
 
Yo no tuve un padre, pues a veces lo veía una vez cada tantos meses, y eso me hacía caer sólo con los chicos malos, porque en ellos quería encontrar ese amor, esa seguridad y protección que necesitaba, pero al igual que mi padre terminaban abandonándome e hiriendo mi corazón. Porque nuestra confianza siempre debe estar puesta en Dios, por lo que si tu esperanza o tu felicidad está puesta en un hombre siempre te irá mal. O peor, si escuchamos la típica frase: “Haz lo que te diga tu corazón”, ¡Estarás pérdida! Mira esta parte de la Biblia:
 
 
“Así dice el Señor: << ¡Maldito el hombre que confía en el hombre! ...
Será como una zarza en el desierto: no se dará cuenta cuando llegue el bien. Morará en la sequedad del desierto, en tierras de sal, donde nadie habita...
Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? ...”
Jeremías 17:5-9
 
 
Muchas veces cuando un malo nos hiere o nos hace daño lo primero que hacemos es culparlo a él y créeme (no es por justificarlos. Ellos en verdad son malos) pero ellos no tienen la culpa. La culpa es de quien lo escogió y adivina ¿Quién fue? Sí, nosotras, pues Dios nos dio libertad para escoger, ya sea  para bien o para mal.

 
 
“Que nadie al ser tentado, diga: << Es Dios quien me tienta. >> Porque Dios no puede ser tentado por el mal ni tampoco tienta el a nadie.
Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen.
Santiago 1:13-14 (NVI)
 
Así es! Eres tú misma quien atrae a los malos, porque es más fuerte la maldad que hay en tu corazón y eso te hace débil ante la tentación. Sí, aunque muestres un rostro de niña buena ante el mundo, pero si en lo secreto eres envidiosa o deseas mal, siempre atraerás a los malos.
 
El chico malo puede seducir las emociones y pasiones más ocultas que se encuentran en tu corazón. Te habla en forma maliciosa hasta hacerte caer y usa las palabras “correctas” para hacerte dudar y confundirte. Llegas al punto de no diferenciar el bien del mal y corrompe lo bueno que hay en tu vida. Ya no te satisfacen las cosas buenas, necesitas hacer cosas malas para encajar en su mundo.
Entonces, si estás pasando por esto, lo pasaste o no lo has pasado pero lo quieres evitar, en cualquier situación es la misma solución:
 
Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio”
2 Timoteo 2:22
 
¡¡¡Huye, huye, huye!!! No lo dudes. Podemos abrir puertas a un chico malo con solo una mirada y con eso atraeremos al pecado como abeja a un panal de miel. El pecado es una mentira y te engaña porque como esta es momentánea, te miente. LA VERDAD ESTÁ EN EL AMOR DE DIOS.
 
No es nada fácil, yo pase años tratando de evitar y huir de los chicos malos, pero el día que yo comprendí que no podía resistir el sufrimiento con mis propias fuerzas, sino que necesitaba que Dios me limpiara y me ayudará a huir de los malos, ese día mi vida dio un cambio radical. Él lleno mis vacíos y empecé a ver la vida con más claridad y esto me dio el carácter necesario para decir que no. Si te esfuerzas en huir del pecado, entonces Dios saldrá en tu defensa y alejará al hombre malo de ti.
 
¨Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. Por gracia ustedes han sido salvados¨
Efesios 2:4-5
 
Y sin pensarlo, esperarlo o pedirlo llego el chico correcto, mi mejor amigo y mi complemento. Mi esposo. Por hacer lo correcto, vino la bendición a mi vida y ya no tuve que buscar más, pues Dios buscó por mí. Y Él solo quiere lo bueno para mí. Y a la larga aunque digamos que los chicos buenos son aburridos y sin sabor, son los que más alegría, estabilidad y bendición traen a nuestra vida.
 
Si te sentiste identificada o te tocó este artículo, has esta oración y no dudes en huir:
 
¨Gracias Dios porque me has hablado a través de este artículo, te pido que llenes todos mis vacíos y me llenes de tu amor. Ayúdame a no confiar en los hombres para poder confiar más en ti, dame fuerzas para huir y no caer con chicos malos. Perdóname por no reconocerte. Gracias porque sólo tú no me fallas.  Amén.¨
 
Si tienes dudas o quieres compartir algo conmigo escríbeme a g.fraggi@hotmail.com
 
Escrito por: Gabriela de Escalante
 
 
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3 comentarios:

  1. Excelente Tema!! Adelante con estas enseñanzas de mucha bendición para la gente!

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    1. Wow!!!
      Definitivamente has resumido mi vida en estas lineas y lo mejor de todo es que han puesto tambien la intervención de Dios en estos casos... yo también pasé por esto pero Dios vino en mi auxilio y detuvo mucho sufrimiento que me hubiera provocado, y aunque sufrí mucho rechazo y se afectó mucho mi autoestima, al final de esta etapa cuando estaba con mi corazón destrozado le dije a Dios en oración: ¿es que a caso yo no tengo derecho a ser amada, respetada y valorada por un hombre que vale la pena que sea íntegro, un verdadero hijo tuyo, que me respete y valore? Si, se que fue un reclamo pero después me dí cuenta de lo que dice este artículo anteriormente: yo los atraía, porque esas características malas buscaba. Hasta que ¡no mas! y determiné hacer las cosa como Dios decía y dije; pues ahora Dios me dió a mi príncipe, un hombre maravilloso con el cual me casaré un día, y del cual vivo agradecida porque él fue la respuesta de Dios como la oportunidad de tener un futuro y una vida diferente y mejor...
      Así que Señoritas, obedezcan y aprendan de los errores ajenos es más sabio y duele menos... jajjajaja...
      gracias por este artículo, definitivamente que lo compartiré para bendición de muchos, no solo de mujeres sino tambien de hombres que sufren esto..

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  2. Gran artículo!!
    Vi mi vida reflejada ahí!!!
    Me hiso entender muchas cosas!
    Gracias! Bendiciones♥

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