lunes, 21 de enero de 2013

TODOS SON IGUALES!!!

“Todos son iguales”, decía yo a los 9 años el día de mi cumpleaños, pues mi padre me había plantado en un día de paseo que había sellado con una promesa. El hombre más importante de mi vida me había sacado lágrimas... me había fallado.
 
Es cierto que las chicas somos más sensibles y creyentes (aunque aparentemos todo lo contrario). Nos enamoramos con más facilidad y sobre todo si no tenemos a Dios como centro de nuestras vidas.
 
Cuando nos enamoramos de cualquiera que dice amarnos y apreciarnos por un momento de placer o por pasar el rato, le dejamos a esta persona que nos ponga una venda. Es curioso porque precisamente las vendas sirven para cubrir una herida no para sanarla. Entonces, tú sólo cubres esa herida que tu pasado te dejó, ese abrazo que papá nunca te dio, esa vez que quisiste que alguien te escuchara y no había nadie, esas veces que un hombre te hizo daño, simplemente dejas que alguien más trate de cubrirla.
 
Ahora me pregunto y te hago la pregunta a ti: “Si los hombres son todos iguales, ¿Por qué no aprendemos la lección?¨  Difícil encontrar la respuesta ¿no?, ¿No será que siempre escogemos a los mismos malos, vagos y sin rumbo? Cuando me hice esa pregunta, hallé mi respuesta: Ningún hombre de esta tierra podrá borrar mi pasado lleno de dolor pero sí hay alguien más grande que puede hacerlo por mí:
 
¨Restaura a los abatidos y cubre con vendas sus heridas.¨
Salmos 147:3
 
Por culpa de tu experiencia personal con un hombre es que te atreves a decir que lo que sufriste fue obra maquiavélica de un ser llamado ¨Hombre¨ y generalizas por el despecho y luego te desquitas a la defensiva con los que sí valen la pena.
 
Debes saber que Dios nos hizo a todos diferentes y únicos, incluyendo a estos seres llamados ¨hombres¨ que a veces son difíciles de entender, pero tan predecibles. Así que no todos son iguales, porque no todos somos iguales. Ni siquiera los gemelos son iguales. Somos únicos porque el más creativo de todos nos hizo:
 
“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! ...
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos...
Salmos 139:13-16
 
 
No todos son iguales pero si los que escogemos. Si has escogido a un hombre por su físico o apariencia y pretendes que te importa el interior cuando es todo lo contrario, déjame decirte que:
 
¨Engañoso es el encanto y pasajera la belleza..”
Proverbios 31:30
 
Vaya que sí sufrí, y cada vez más se amargaba mi corazón. Y por supuesto, me refugiaba en esa frase. Empecé a hacerle daño a los que estaban a mi alrededor  pensando que era lo justo por haber sufrido tanto. Y conocí a muchas más que pensaban que estaban destinadas a morir solas o que simplemente había que aceptarlos como son y acostumbrarse.
 
Decía Albert Einstein: ¨Hacer lo mismo y pretender resultados distintos es sinónimo de locura¨.
 
¿Por qué no intentas algo distinto que te haga sufrir menos? ¿Porque no escoger al único que no te falla? ¿Porque no vives una verdadera historia de amor con él?
 
¨Él es mi Dios amoroso, mi amparo,
    mi más alto escondite, mi libertador,
mi escudo, en quien me refugio...¨
Salmos 144:2
 
El día que yo me enamoré de Dios, fue mi primer día de servicio y ¿sabes? ahí conocí al que hoy es mi esposo. Un hombre que me ama, un hombre distinto a los que siempre escogí, me respeta y con el cual cumpliré 4 años de casada y más enamorada que nunca. Supe que la mala para escoger era yo y deje que Dios escogiera por mí. Y a su tiempo se dieron las cosas.
 
Dios habla a mi corazón hoy y me dice que hay una chica que está leyendo este artículo, piensas que no vales la pena porque muchos te botaron, te usaron como objeto sexual y te sientes sucia y que no te mereces vivir. Dios quiere decirte que te ama y que para Él tu vida vale mucho más que el oro, que ha estado contigo en esas noches de dolor, esas noches en las que necesitas un abrazo, él te ha visto y que ha querido consolarte, pero es un caballero y necesita que lo dejes entrar. Haz esta oración conmigo:
 
¨Mi Dios, mi creador, ahora sé que tú me creaste y que soy única para ti. Quiero tenerte en mi corazón, quiero amarte cada día más, quiero enamorarme de ti. He comprendido que solo tú no me fallas y yo ya no quiero fallarte más. Te ruego entres a mi vida para nunca irte. Te acepto como mi Padre y protector. Perdóname por no reconocerte antes. Amén.¨
 
 
¡Ora, Apréciate, date tu valor y deja que Dios escoja por ti !
¡¡Eres una princesa de Dios y te mereces solo lo mejor!!
 
Si tienes algo que compartir o simplemente contar algo, escríbeme a mi correo: g.fraggi@hotmail.com
 
 
Escrito por: Gabriela de Escalante
 
 
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