Escuché miles de veces la frase: “Hay niños en África que no tienen nada
que comer y tú desperdiciando la comida” y siempre me pareció una exageración. De
manera irónica, quería pedirle a mi mamá la dirección de esos niños para
enviarles esa comida que sobraba y que me dejara comer en paz. No fue hasta
hace unos meses que me di cuenta que mamá tenía razón, porque esto no sólo era
cierto en África sino a la vuelta de mi casa. Me di cuenta de esto, un día que
acompañé a unos amigos a dejar comida a las calles a familias sin hogar. Ese
día, Dios quitó una venda de mis ojos y entendí por qué Jesús predicaba más en
las calles que en los templos, por qué los milagros más grandes no pasaban
dentro de cuatro paredes, sino en las calles. Entendí por qué Jesús comía con
prostitutas y ladrones y resistía a los religiosos y por qué Jesús dijo que
venía a los enfermos y no a los sanos. En ese momento, Dios deshizo TODO lo que
yo creía que era el evangelio. Ese día me di cuenta que no conocía a Dios tanto
como creía, me di cuenta que los protocolos, las luces, la apariencia, el
glamour no eran NADA. Y sólo vino a mi mente este versículo:
Luego dirá a los
que estén a su izquierda: “Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado
para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada
de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber; fui forastero, y no me dieron
alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y
no me atendieron.” Ellos también le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos
hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, o enfermo, o en
la cárcel, y no te ayudamos?” Él les responderá: “Les aseguro que todo lo que
no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí.”
Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
Mateo 25:41-46
Este blog se caracteriza por responder dudas, pero hoy quiero que una
pregunta resuene en tu mente, quiero que pienses qué responderás cuando Dios te
pregunte: ¿QUÉ HICISTE POR MÍ EN TU PASO POR LA TIERRA? ¿QUÉ HICISTE POR CADA
UNO DE ESTOS, MIS HERMANOS MÁS PEQUEÑOS?
El propósito de este artículo no es sólo que te sientas bendecido por lo
que tienes, sino responsable porque la verdadera palabra de Dios te hace sentir
así. La palabra de Dios, antes de motivarte te cambia las motivaciones
incorrectas y luego te anima, no antes.
Quizás me digas: “Pero yo no tengo mucho”. Si es así, este versículo es
para ti:
El que tiene dos
túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.
Lucas 3:11
En otras palabras, si tienes más de una camisa, tienes la obligación de
compartir con el que no tiene. Si tienes un plato de comida en tu mesa, no
tienes excusa para no compartir con el que no tiene.
Si tu excusa ha sido: “Ya tengo yo demasiados problemas como para preocuparme
por los de otros”, quiero decirte que tu depresión se debe a falta de amor,
pero NO de recibirlo- sino de darlo.
En todo os he
enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las
palabras del Señor Jesús, que dijo: MÁS BIENAVENTURADO ES DAR QUE RECIBIR. Hechos 20:35
Te reto a que comiences HOY a hacer algo por los que tienen menos que
tú. Comienza con tu iglesia, amigos, comunidad y compañeros de trabajo a hacer
algo por aquellos que están en gran necesidad. Te aseguro que el día que
comiences a hacer cosas que nunca has hecho, verás a Dios obrar de una manera
que nunca lo has visto obrar en tu vida.
Si vives en El Salvador y quiere ser voluntario para este tipo de
servicio, puedes escribirnos a nuestro correo: soyescala@gmail.com. Puedes también visitar la página web: www.soyescala.com o la página en Facebook: http://www.facebook.com/JuventudEscala
Autor: Luis Andrade
Para cualquier comentario, duda, testimonio, saludo, etc., puedes
enviarnos un correo a dudas_doubts@hotmail.com
